Derrumbe de los Pilares II Parte
Por Fernando Varón Palomino
Decía en el artículo anterior y para abreviar, que Alvaro Uribe edificó su programa de gobierno con base en tres pilares; Seguridad Democrática, Lucha contra la Corrupción y contra la Politiquería. Me referí al primer pilar en el que tuvo aciertos y reconocimiento de propios y extranjeros pero que definitivamente dejó su huella negativa histórica en los otros dos, sin conocer aún las dimensiones que ha alcanzado los escándalos de corrupción y como un caricaturista de la Revista Semana denominó, con sus "pollitos en fuga", refiriéndose a los funcionarios del pasado gobierno que ahora para no enfrentar el peso de la ley se han dado a la fuga pidiendo reconocimiento político en el exterior.
Respecto a la Lucha contra la Corrupción, durante los ocho años en el poder Alvaro Uribe no movió un solo dedo para que este flagelo que sitúa a nuestro país dentro de los primeros de América y que genera tanta desigualdad al no poder el Estado afrontar como debe los compromisos sociales que demanda la Carta Fundamental, y no lo movió por una potentísima razón, él genero deshonestidad en su reelección, no solo en la financiación sino aprovechando la ignorancia de dos conservadores, Yidis Medina y El tonto de Teodolindo Avendaño para que torcieran sus convicciones, de ahí que a los conservadores les haya ido tan bien burocráticamente pero que ahora deben responder al igual que su jefe por los sinsabores de la corrupción que heredamos, solo basta ver la gestión de Andrés Felipe Arias con su programa de Agroingreso Seguro, Sabas Pretel de la Vega, que recordando a Ernesto Samper, no encuentra país que lo acoja, o los hermanitos Valencia Cossio en el Ministerio del Interior con la contratación o el Jefe de Fiscalía de Medellín involucrado hasta los tuétanos con la corrupción, o sin ir tan lejos, con la intervención que se hizo a entidades manejadas por parlamentarios conservadores, como Fondesolidaridad o con Estupefacientes. Esto es apenas una minúscula muestra de la corrupción y que lamentablemente el Partido Conservador tiene que responder también, por que durante el periodo de señor de la casa de Nariño fueron cómplices.
Cuando la sal se corrompe pués no hay nada que hacer y el mal ejemplo cunde por doquier. El Partido de oposición se encuentra en el laberinto de la contratación corrupta, el contralor del Distrito Capital es parte de ese laberinto y para terminar nuestras desgracias, el excontralor General de la República, aplicó la máxima de su señor padre, Julio Cesar Turbay, que la "corrupción hay que llevarla a sus justas proporciones", hizo contratación de nómina paralelas por más de 50 millardos-
Esa es la herencia que no ha dejado el señor Alvaro Uribe, quien ahora dice que la justicia en Colombia no es viable y pensar que en los últimos años él fue el Presidente de la República.
