ESCUCHÉ AL EXSENADOR
CARLOS GARCIA….
Por: Gilberto Martínez Prado
![]() |
| Carlos García Orjuela |
García es un hombre interesante de la política, por eso se mantuvo durante tantos años, dicen que es vanidoso, fastidioso, agrandado y no se toma un tinto en la calle con ninguno….verdad que pudimos confirmar un día que lo invitamos al programa PUNTO DE ENCUENTRO, confieso, perdí la apuesta con Agustín, me dijo: “ ..…le aseguro que al salir de la cabina, García vota el café que la señora nos trajo”. Dicho y hecho “lo arrojó cuando todos dimos la vuelta… a pesar del frio de la mañana”.
Pero vamos al tema político que nos ocupa. García brilló con luz propia en la comisión tercera de presupuesto, junto con Víctor Renan Barco “el señor de las reinas y las motos” como lo describe Artunduaga en su libro los HP de la política… daban cátedra económica, sin ser García economista; su profesión medico, ¡claro! con un bisturí en sus manos asusta dicen sus paisanos, son muchos años sin ejercer la medicina, algunos recuerdan sus épocas de rural en Icononzo, caminando las veredas con su maletín y formulando los voticos para llegar a la asamblea.
El político García se ha movido muy bien en las altas esferas nacionales generando respeto, recuerdo la Presidencia de la alta corporación y el día que lo eligieron, full atención en un casino del Norte de Bogotá con lo más granado y selecto de la política partidista….Fue presidente del partido de la U ( U = Uribe) apoyó en muchos proyectos las cosas del Tolima, generó debates de alta responsabilidad social y de contenido político, amigo de Serpa aunque se fue con Uribe, García es el autor económico de $5.000 millones de pesos para el Panóptico de Ibagué, recursos que gestionó pensando en un gran centro cultural y de derechos humanos para la región y hoy…., sus paredes se pudren como un claro ejemplo al monumento del despilfarro y politiquería barata que sigue diseminada en el departamento y se resiste a cambiar.
García también es el autor de la campaña política de su hermano Jorge, “Dios nos libre de volverlo a ver despachando desde el piso 10….que le quedaba pequeño para demostrar su jactancia”. Carlos es la pesadilla de Emilio Martínez… todavía recuerda que no le cumplió el pacto para llegar a la cámara en los 90.
Bueno….el exsenador es un hombre de amores para unos y odios para otros, pero que fácilmente no pueden sacar de la tolda política. El hombre y político que escuché con Arnulfo Sánchez dijo cosas interesantes, le ha gustado el trabajo que adelanta el “Negro” Barreto en la Gobernación del Tolima “las obras en esta administración se han visto y ha cumplido con los pactos de coalición”, eso indica que Barreto tiene palabra para hacer acuerdos políticos, porque García no tiene pelos en la lengua para decir las cosas si estuvieran mal como dicen otros sectores.
Habló de “Chucho” Botero que no fue apoyado políticamente por García para llegar a la alcaldía, García reconoció que “Chucho” Botero ha sido muy respetuoso con los Ibaguereños y no se metió en las contiendas políticas (Cámara, Senado y Presidenciales), se ha dedicado a administrar… y recordó que el dolor de cabeza de Chucho es su propio partido liberal, lleno de apetitos personales y poco propositivo por el bien de la ciudad.
La pregunta que nos hicimos los oyentes al escuchar a García es ¿Qué pasó con Uribe? ¿Los dejó solos en la picota? ¿Se avergüenza URIBE de ellos luego del apoyo brindado para llegar a la presidencia? ¿Les hace el quite para que no lo unten del escándalo de la parapolitica? ¿Qué tiene hoy distanciados a García y Mario Uribe del exmandatario?...son muchos los interrogantes que nos dejan pensando hoy…es que García ya no quiere nada “al paisita”?....Raro… si era un gran defensor de su política de seguridad democrática, gestor y fundador del partido de la U = URIBE+ SANTOS.
La verdad, García seguirá sonando en la política local así no le guste al “tigre” y será definitivo su guiño en las elecciones regionales de 2011 y la gran consulta del partido de gobierno.
Esperamos seguir escuchando al García polémico, crítico, que no pide permiso para decir las cosas y enciende hogueras políticas a la orilla del Combeima.
