PILARES DERRUMBADOS
Cuando el exsenador Luis Humberto Gómez Gallo, me invitó a conocer al entonces incipiente candidato a la presidencia de la República, Alvaro Uribe Velez, a una cena en los arbores de su carrera presidencial, nunca me imaginé que la pregunta que esa noche le hice por invitación del mismo Uribe a los concurrentes para que le cuestionaramos sobre lo que quicieramos, iba con el tiempo a ser la piedra en el zapato de sus administraciones.
![]() |
| Alvaro Uribe - Fernando Varón |
Si la memoria no me es infiel, le pregunté a quien en ese momento solo tenía el 2% de favorabilidad, cómo pretendía él hacer frente a los cuestionamientos sobre el paramilitarismos, la lucha contra la corrupción y la politiquería como ideas renovadoras según sus propias palabras. Pregunta, que por supuesto no gustó, disque porque el candidato se sintió incomodo y ese tipo de cuestionamiento no eran oportunos. Pues bien, un poco desencajado contesto lo referente al paramilitarismos, las acusaciones que se le hacían pero en terminos generales quedé pensando que en efecto "eran chismes de la oposición".
Con relación a la lucha contra la politiqueria y la corrupción, hizo un amplio anáilisis de la situación del país en esas dos materias pendientes, consideré que tenía muy claro lo que debía hacerse y que definitivamente era la persona que el país requería como quiera que con la muerte de Alvaro Gómez Hurtado, el país quedó al garete.
No dude un instante en depositar mi voto para la primera presidencia de Uribe Velez y al terminar ese primer mandato empezaron mis dudas para su reelección, ya que si bien es cierto, la "Seguridad Democrática" llenó de esperanzas al país en la lucha contra la subversión, aún quedaban pendientes la lucha contra la corrupción y la politiquería, quizas más graves que la primera. Sin embargo, nuevamente deposité mi voto con la convicción de que en efecto, cuatro años no son suficientes para lograr lo que en más de doscientos, solo contando nuestro periodo de independencia, hemos hecho los colombianos para destruir este maravilloso país.
Pasaron los cuatro años de la reelección y el señor Uribe, haciendo alarde de todos los mecanismos politiqueros pretendía quedarse otro tiempo similar. Dividió los partidos tradicionales, quizó acabar con la oposición, violó los derechos fundamentales del hombre y del ciudadano, y alcahuetió la corrupción. Entendí entonces, que no era posible que el dueño del Uberrimo y habitante de la casa de "Nari", siguiera o lo hiciera a través de uno de los suyos, por eso no voté por Juan Manuel Santos, lo hice en blanco. Por primer vez, utilizaba este mecanismo de demostrarme a mí mismo el inconformismo.
Alvaro Uribe Velez, me llevó por primer vez a votar en blanco, porque en la reunión que comenté y empecé este escrito, había hablado de dos de los pilares que tanto daño le ha hecho al país, la politiqueria y la corrupción, los cuales como castillo de naipes se han derrumbado ante los descubrimiento que la administración Santos ha hecho y que ameritan otro capítulo de esta historia.
